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jueves, 18 de abril de 2019

iClassics, experiencias interactivas para fomentar la lectura

Como lector que soy, siempre me ha interesado inculcar en mis alumnos cierta inquietud por la lectura, tarea por lo general harto complicada cuando muchas veces se tiene la percepción de que el lector es un "friki", término que, no nos llevemos a engaño, en la escuela todavía tiene un matiz peyorativo. Pero volvamos a lo que me interesaba comentaros por aquí, la lectura como objetivo en sí mismo y, aparte, como actividad que se realiza por placer. Y para ello os traigo una aplicación para dispositivos móviles que, constato para mi sorpresa, ya lleva un tiempo circulando y que a mí se me ha antojado como un recurso de primera para los profesores de ámbito lingüístico. Se trata de iClassics Collection. ¿La conocéis?

Se trata de una colección de apps, cada una de ellas centrada en un autor clásico, del que se escogen algunas de sus historias cortas que se presentan de forma interactiva y multisensorial. Cada obra está disponible en cuatro idiomas (inglés, castellano, frances y portugués). El resultado es increíble, creedme. Nada más "abrir" uno de los relatos que incluye mi iLondon (de Jack London), The Law of Life, me pareció que no estaba abriendo un libro sino que me encontraba en el minuto cero de una película, con imágenes de un paisaje blanco en medio de una ventisca de nieve, entre cuyas ráfagas aparece progresivamente el título de la obra y los autores de las ilustraciones y de la música respectivamente, seguido de un fundido en blanco y la aparición del primer plano del rostro de un anciano nativo americano, que parece respirar con dificultad, mientras se escuchan de fondo ruidos propios del ajetreo de un campamento, al tiempo que aparecen la siguiente frase "Old Koskoosh listened greedily". Un pequeño toquecito en la pantalla, sobre aquel rostro curtido por las inclemencias del tiempo y los estragos de la vejez, y sus ojos se abren de repente, mostrándonos su ceguera al tiempo que podemos leer "though his sight had long since faded". Decidme si esto es o no lectura inmersiva en toda regla. 
Esto es lo que nos ofrecen estas apps, obras clásicas de autores como Washington Irving, Charles Dickens, E. A. Poe, Oscar Wilde, Arthur Conan Doyle, H.P. Lovecraft o este mismo Jack London, cuya lectura se halla complementada con música y sonidos ambientales que crean toda una atmósfera que, junto con las ilustraciones interactivas que a menudo derivan en breves animaciones que se desencadenan al tantear con nuestro dedo sobre la pantalla, nos sumergen de lleno en esos mundos y aventuras como nunca antes había visto el servidor que escribe estas líneas.
No puedo resistirme a compartir una de las experiencias que he vivido durante la lectura de este relato corto en iLondon. Imaginad la escena, el anciano ha sido abandonado por los suyos, y se halla sentado en medio de una inmensidad blanca junto a un fuego que el propio lector puede alimentar deslizando el dedo sobre la pantalla. De repente, el texto que leemos y la imagen que lo acompaña se difuminan: la propia pantalla se ha congelado, algo que podemos solucionar "limpiándola" con nuestro dedo, cuyo calor derrite el hielo y nos permite continuar con la lectura (¡y más vale que lo hagamos rápido porque si no la pantalla volverá a congelarse y tendremos que repetir el proceso!) : ¡Viva el metalenguaje!
Si ponemos en acción nuestro ojo clínico con lo que os he comentado creo que es sencillo comprobar que la app trabaja a nivel multisensorial, con inputs verbales (texto), auditivos (sonidos, música), visuales (ilustraciones, animaciones) y físicos (interacción con la pantalla, que se relacionaría con un aprendizaje kinestético) que se hallan integrados e imbrincados de tal manera que revierten en una lectura concebida como una experiencia total. 
Para acabar deciros que cada app cuesta 3.99 euros, un precio que a todas luces es más económico que lo que se suele pedir por un libro de lectura obligada en bachiller (se ha de pensar que las lecturas en inglés son de nivel avanzado o superior), y  que su página en internet ofrece además dos programas de promoción lectora, uno para familias y otro dirigido a centros, donde se ofrecen materiales didácticos e instrumentos de evaluación relacionados con las lecturas.

jueves, 21 de febrero de 2019

Adolescentes que leen por placer, el regreso de los librojuegos y The Kai Chronicles


Diría que leer por placer es una de las dimensiones de la lectura que más cuesta promover entre mis alumnos.
Aquí identificaría diversos factores que inciden en esa dificultad: El primero, el hecho de que es el alumno, y a priori nadie más, sobre el que recae la iniciativa. A esto añadámosle que sea un proceso que suele realizarse a expuertas del centro educativo y sobre el que influye de forma decisiva la falta de hábitos lectores en casa (según una reciente encuesta, un 38,2% de la población española o lee muy ocasionalmente o nunca). Y, aunque la cosa está chunga, la lectura por placer sigue dándose, ya sea desde la literatura juvenil, los tebeos de superhéroes, los mangas y la fan fiction, a los que hoy en día es extremadamente sencillo acceder gracias a aplicaciones para dispositivos móviles (Webtoons, Whattpad, etc).

Sin Joe Dever The Kai Chronicles nunca habría
 visto la luz
Es aquí donde uno tira de memoria y recuerda que allá por los ochenta, cuando uno era un mozalbete, las cosas eran muy diferentes. Los librojuegos estaban de moda (yo no era consciente de hasta dónde alcanzaban sus cotas de popularidad hasta que me leí este enlace) y fueron, junto con los tebeos y algunas novelas de misterio y aventuras, los que me atrajeron sin remedio a esos mundos de papel cuyo hechizo me atrapó y todavía no me ha dejado ir treinta y pico años después.
Parece que ahora los librojuegos están volviendo (como tantos otros fenómenos nacidos en esa década rebosante de nostalgia), y no sólo para una audiencia más o menos marginal que bien pudiera moverse dentro de unos círculos relacionados de forma tangencial con el rol como entretenimiento, de como puede deducirse de la colección publicada por la editorial Nosolorol, sino también para un público masivo, como se deduce de la espectación creada por uno de los episodios de la distópica serie The Black Mirror, emitida por Netflix. 
Ahora bien, los productos, o mejor, algunos de ellos, han evolucionado para adaptarse a los nuevos tiempos, adoptando un formato diferente, como el del tebeo, del que son ejemplos los libro-juegos recientemente publicados por Más que Oca, especializada en juegos de mesa, o como el digital, que es donde se sitúa este The Kai Chronicles que descubrí recientemente gracias a mi amigo Borja y que me devolvió a mis años de pre-adolescente fagocitador de cualquier cosa que oliera mínimamente a fantasía.
Related image
Ay! Esas ilustraciones originales tan
old-school...!
The Kai Chronicles es una app de descarga gratuita donde se recogen los primeros doce librojuegos, disponibles tanto en inglés como en castellano, de una conocida saga de los ochenta que los fantasy fans del momento conocíamos como "los de Lobo Solitario". Como muchos librojuegos, se nos proporciona un personaje al que podremos personalizar en lo básico (características definitorias y equipo con el que comienza), y que vendría a ser el último superviviente de una casta de monjes guerreros en un mundo imaginario (para que os hagáis una idea, a mí se me antoja una especie de caballero jedi dentro de un contexto medieval fantástico). Cada libro presenta una misión que se lleva a cabo a partir de las decisiones que se ve obligado a tomar el jugador y, a diferencia de una novela convencional dividida en capítulos con texto continuo, aquí los textos tienden a ser breves, representativos de una escena o de un momento dado de la misma, contando con ilustraciones ocasionales, de forma que quizás resultan más atractivos para alguien no habituado a la lectura. Además la posibilidad de la derrota, representada por la muerte del personaje, siempre está ahí: No sólo son nuestras decisiones las que pueden ser fatales, sino que también se introduce un componente azaroso y lúdico en la forma de una tabla con posibles resultados de tiradas de un dado, que la aplicación maneja con agilidad, y que determinan el grado de éxito o fracaso de algunas de esas decisiones, cuya resolución nos transmite una gran verdad sobre la que construir el aprendizaje individual: todas nuestras decisiones tienen unas consecuencias concretas. Personalmente creo que este es uno de los mayores atractivos de este tipo de libros, y al mismo tiempo diría que acostumbra al lector a tratar con la frustración resultante de ver morir a un personaje con el que, a base de pasar páginas y acompañarle en sus aventuras, acabas cogiendo cariño. Finalmente, encuentro interesante señalar que la aplicación te permita "guardar la partida" y ver progresar a tu personaje de libro en libro, en función de la experiencia acumulada con la que el lector puede adquirir habilidades especiales y unas ganancias que puede invertir en adquirir nuevo equipo.
Ahora, después de haberos hablado de este regreso de los librojuegos me asalta una pregunta: ¿Creéis que el formato sigue siendo atractivo y válido para los adolescentes del siglo XXI?